Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse.
Georges Perec, Especies de espacios

jueves, 5 de octubre de 2017

Lima

Estoy trabajando en Lima. Para ir a una función que tenía ayer en un colegio tomé los siguientes medios de transporte:
Un taxi
El Metropolitano
Un autobús
Un mototaxi
En esta ciudad destartalada de cielos a menudo cubiertos (Melville la menciona al inicio de Moby Dick como uno de los lugares del mundo donde el color blanco es ominoso, en este caso, el color del cielo, casi permanentemente cubierto de nubes), ver una ardilla o un colibrí son el regalo para quien decide pasear a pie.
En el centro de la ciudad, donde vale la pena mirar hacia arriba para ver extraordinarios balcones de madera, se llama jirón a la vía compuesta por varias calles o tramos entre esquinas. Entre 1862 y 1866 se realizó un cambio de nomenclatura urbana llamando jirones a las calles continuadas, y cuando acabó, se renombraron 89 jirones, que era el total de calles que tenía Lima entonces. Ahora Lima tiene alrededor de ocho millones de habitantes.

miércoles, 5 de abril de 2017

miércoles, 29 de marzo de 2017

ruido y ciudad en Lucena, y vuelta a Móstoles

Este lunes hemos tenido nuestros primeros bolos del taller, han sido en Lucena. Nos programó, acogió y arropó el equipo que forman Juan Cantizzani y Miriam Caballero, que organizan las Jornadas Cultura Aural e Identidad Sonora Andalucia Soundscape. Aquí encontrarás información. Hicimos dos sesiones en el Teatro Palacio Erisena. Ha sido curioso y bello trabajar fuera de nuestra casa, el CA2M. El cambio de lugar ha supuesto, como Nilo comentaba, que algunas acciones adquieran otras resonancias simbólicas: ocupar un escenario de teatro para hacer una asamblea o manifestarse frente al ayuntamiento son acciones cargadas de significado. En una de las dos manifestaciones que hicimos pedimos una estación espacial para Lucena. La experiencia ha sido muy hermosa.
El martes y el miércoles volvimos a casa. En la sesión de hoy un niño del colegio Río Bidasoa de Móstoles nos dio una de las definiciones más bellas de ciudad que he oído:
La ciudad es el lugar donde ser felices juntos
Y han propuesto ir al colegio en dragones y en alfombras voladoras. Casas, bicicletas y calles volaban también. Hoy todo era ligero, aéreo, todo volaba. Como es natural, uno de nuestros lemas fue
Alfombras voladoras para Móstoles.
Mientras gritábamos, los transeúntes nos miraban, sonreían, y un bebé bailó nuestras consignas. Creo que hoy, en una calle de la ciudad, hemos sido felices juntos.

viernes, 24 de marzo de 2017

Vídeo de ruido y ciudad

Diego nos hizo este vídeo, que recoge lo que hacemos en el taller. A mí me parece muy hermoso, pero claro, no soy nada objetiva. ¿A tí qué te parece? ¿Imaginabas así el taller?

viernes, 17 de marzo de 2017

alegrías

En ciudaddocumento, un blog que sigo, he encontrado este artículo sobre Pontevedra que me ha dado
una enorme alegría, me encanta que París imite a Pontevedra y que un alcalde piense la ciudad en términos de habitabilidad y no de negocio. ¿Qué significa una ciudad habitable? ¿Qué significa la ciudad hogar que cada semana mencionan las niñas y los niños en ruido y ciudad? El martes de la semana pasada tuvimos un día maravilloso en el que Yeray dio una perfecta definición de manifestación: Multitudes de personas que salen a la calle para pedir algo. Gracias a la definición de Yeray me pregunto cómo sería salir para otras cosas: multitudes saliendo a la calle para reír, caminar, bailar, jugar...
De los lemas que coreamos me quedo con ¡Queremos calles de toboganes! También quiero quedarme (o sea, no olvidar) los abrazos que recibimos Nilo y yo al final, el comentario de una niña -Es la mejor excursión que hemos hecho en nuestra vida ¿podemos volver y hacerla de nuevo?- y el evidente placer de todas, de todos, gritando consignas en la calle. Alegrías para recordar.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Teruel

Tras una función el sábado pasado en la Biblioteca Pública de Teruel, paseo por la ciudad. Tengo que hacer tiempo para tomar el autobús de regreso. Doy una vuelta por lugares que conozco y me gustan, veo cómo se llena de gente la Plaza del Torico, y me pierdo un poco. Voy al arrabal. Pasando el Archivo Provincial y bajando por los Arcos del acueducto, me interno por la calle Carrel y por la calle Ollerías del Calvario. Este nombre, ollerías, me llama la atención y miro en internet. Hay otras ciudades que tienen calles con ese nombre, que hace referencia a lugares donde se hacían ollas de barro, alfarerías. En un descampado de Ollerías del Calvario donde estacionan coches hay restos, que me parecen antiguos, de una construcción de ladrillo rojo. Quiero pensar que son restos de alfarerías o de hornos de arcilla. En los montes rojos que se divisan desde la estación de autobuses hay excavaciones arqueológicas donde se han encontrado restos bajomedievales y modernos relacionados con esa industria. Un paseo me lleva a otros posibles, ahora sé que hay una ruta de poco más de un kilómetro que lleva desde la calle Ollerías del Calvario hasta el Collado del Cerro de Santa Bárbara, la Senda de las Ollerías. Tendré que volver a Teruel.
 En un comercio, ya intramuros, veo un cartel que pone
Se buscan clientes. No se necesita experiencia
Esta ciudad pequeña, mudéjar y modernista, me sorprende siempre.





viernes, 27 de enero de 2017

aparcamiento

Anoche en la calle Soria, Madrid, alguien la dejó perfectamente aparcada. ¿Será del enano Flinguin Forguinson, siempre en busca de la bañera que está más al norte? Y si no, ¿quién viajará en ella?